miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Nazarenos?

Mala cosa. En este puente de la Inmaculada hemos tenido de todo en La Ciudad. Quien haya pasado el puente por aquí habrá comprobado la cantidad de gente que abarrotaba el Casco Histórico. Y la oferta era variada, observaba este visitante en la noche de la Vigilia de la Inmaculada, este ambiente prenavideño, salpicado de grupos de tunos y, como algo excepcional, bandas de cornetas y tambores. La combinación era perfecta…alguien añadirá que también estaba el aliciente de cruzarse con “la Cameron” o “el Cruise” ¡casi ná!

Ya se ha posicionado este visitante otras veces a cerca de la labor y el mérito de las bandas de música de procesional, incluso me parece interesante que se organice un congreso nacional. Todo sea por consolidar este estilo de música y sus agrupaciones.

Lo que me chirría un poco es el desfile que, como colofón al Congreso, reunió a más de 80 bandas por el centro de La Ciudad. Y no el hecho en sí, ya que resulta lógico que este tipo de composiciones se interpreten “andando”, que es para lo que están concebidas. Lo que me preocupa mas es la evidente muestra de banalización de nuestra Semana Santa y sus valores. Unos valores que apenas se ven tras una gruesa capa “kofrade”, que entorno a la figura del costalero (o costaleros “figuras”), las “agrupatas” y solos de corneta interminables, los convierten en un espectáculo que demanda cada vez mas dosis de protagonismo.

Uno de los puntos fuertes del desfile era participación de la banda de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Linares, cuya aportación particular fue que sus músicos vestían el hábito nazareno. Y efectivamente, en un desfile con Majoretes, con interpretaciones de marchas de ordinario -mas identificable con la Cabalgata del Ateneo-, apareció un tramo completo de nazarenos, solo que en vez de cirios color tiniebla, llevaban instrumentos musicales.

No tuvo este visitante la “suerte” de verlos en acción, pero lamentablemente, si presenció la organización del cortejo, en la que, como integrantes de cualquier otra banda, merodeaban por los bares -y sus aseos- de los Jardines de Murillo. Esto, que en Linares será mas normal (siempre desde el respeto a esta Hermandad), particularmente me parece alarmante, y degrada la imagen de nazareno, equipara esta vestimenta a un uniforme mas.



Quizás había que presenciar esta situación con otra mentalidad. Pero la única conclusión clara que tengo es que se le ha hecho un daño importante a la ya de por sí maltratada figura del nazareno.

Siempre he reivindicado al Hermano nazareno como la esencia emocional de la Semana Santa. No hay más verdad, ni mas penitencia, que en esos Hermanos que –bajo el anonimato- acompañan a sus Imágenes, sin importarles no verlas en todo el camino. Muy por encima del furor costaleril, que tanto ha menguado los tramos de nazarenos, reclutando dobles y triples cuadrillas. No puede existir más Semana Santa debajo de una trabajadora o tras un banderín, que tras el antifaz de un nazareno.

Pero definitivamente no corren buenos tiempos para buscar la esencia. Ayer esa sensación de emoción al ver el primer nazareno del Domingo de Ramos, fue torpedeada por una banda disfrazada con un hábito. No es la primera vez; hace un año una cámara de seguridad delataron que es más fácil robar bajo una túnica, y hasta pude presenciar a un “cani-nazareno” tomándose una cervecita en el Tremendo con sus colegas antes de su Estación de Penitencia (afortunadamente duramente reprendido por un gran Ciudadano de los que pocos quedan). Ayer fue una piedra mas en este muro de banalización que entre todos estamos construyendo o permitiendo que se construya, en torno a nuestra Semana Santa.

De nuevo el contrapunto: por culminar una idea buena, como ha sido este Congreso, hemos vuelto a vender otro cachito de la esencia mas pura de La Ciudad…y aún habrá quien lo aplauda.

7 comentarios:

AdP dijo...

Es uno de los problemas de intentar atraer a la gente a las Hermandades. En numerosas ocasiones se opta por bajar el listón para que este mundillo resulte más atractivo a los recién llegados y se permiten cosas que en situaciones normales no se permitirían. O se utiliza la excusa de los costaleros para bajar ese listón, que también lo he visto. Peligroso resulta lo primero, hipócrita y falso, además, lo segundo.

En cuanto a la banda cuyos componentes vestían túnicas de nazareno, poco que decir. Sólo que me parece una indumentaria inapropiada para una banda. Ese atuendo es para lo que es, para hacer Estación de Penitencia con su Hermandad. Todo lo demás ni es folclore ni es nada, son chuminadas que sólo sirven para que sigamos echando arena sobre nuestro propio tejado.

Saludos.

Post scriptum: Buena apreciación, chirría en los oídos y en otros sitios aquello del Concierto de Marchas Procesionales.

Lansbury dijo...

A mi me gusta que la ciudad me ofrezca opciones de ocio que de otro modo no podría ver. Un beso

Humilladero y El Mirador dijo...

Las bandas de cabecera no poseen otro uniforma, más que el hábito de su Hermandad...
Como estampa no dejó de ser curiosa.

Humilladero y El Mirador dijo...

Tampoco es muy normal que los citarán a las 12.00h y no desfilasen hasta casi las 16.00h

AdP dijo...

¿Y qué dice su Hermandad al respecto? Ni vale tanto un uniforme decente ni hay que cargarlo de plumas o similares para que lo sea.

Sobre el tiempo que tuvieron que esperar para iniciar la actuación, sí, debo decir que me resulta excesivo.

Saludos.

La verdad esta ahi fuera dijo...

Para un servidor el problema no es que una banda de cabecera de Linares venga a tocar a Sevilla con el uniforme que poseen (para pase de modelos ya tenemos las bandas de aqui) sino que las propias hermandades han perdido el norte.

Es mas llamativo lo que se ve en la calle, pero mas alarmante resulta lo que no se ve: lo secundario prima sobre lo principal y lo peor de todo es que no tiene pinta de vaya a cambiar, por lo menos a medio plazo.

Sobre lo que comentas del comportamiento de los nazarenos, antes, durante y despues de la estacion de penitencia... es preferible cortejos menos numerosos, aunque haya alguno que se salga a tomar un cafe, antes que kilomentros de nazarenos muchos de los cuales no saben ni donde estan ni lo que estan haciendo.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Tienes razón en lo que dices de las bandas y la trivalización de todo lo conscerniente a las Hermandades.
Te has fijado en las cruces de mayo ahora, este año la de la Redención llevaba candelaría del paso de palio, ropas de acolito de la cofradía y así podríamos seguir.
Yo creo que la banalización no está por llegar, la tenemos encima.
Un abrazo