martes, 21 de diciembre de 2010

Sola, solita, en la Encarnita.

No servirá para “democratizar” la visión de las viejas cubiertas de La Ciudad como se vendió de forma tan “progre”; tampoco será un virtuoso colofón de un mercado permanentemente transitorio y permanentemente insostenible; ni siquiera será referente para el acceso a un antiquarium.

Este solitario parasol vulgo “seta” se quedará solo, sola solita, en la Encarnita. Sola ante el peligro, ante su destino, compitiendo con la copa de uno de esos ficus que inspiró su forma. De ficus a seta hay una vulgarización tremenda; ha sido fruto de la guasa sevillana, pero la lamentable gestión que hipotecará el crecimiento de La Ciudad (se ha fundido los fondos del Plan General recaudados para estructurar la futura traman urbana -esas "calles de ningún lado a ninguna parte" tal y como las definió el artista) la ha convertido en seta venenosa. Un ejemplo de huida hacia delante inaudito. El resultado ahí lo vamos teniendo: una inauguración a fases, aunque alguna de ellas no llegará nunca.



Enhorabuena a los placeros, los que mas lo necesitaban, aunque sinceramente no creo que se merezcan que sean usados electoralmente de forma tan lamentable (vaya la fiestecita que les dedicaron el pasado jueves noche, se escuchaba el rumbeo desde la calle Regina). Creo que han inaugurado la plaza unas tres veces.

Enhorabuena a Jurgën Mayer, menuda “buchaca” mas calentita la suya. Que alguien le comente el privilegio que tiene ser un arquitecto que presenta un proyecto “incostruible”-o construible después de mas de siete modificados y quintuplicarse el presupuesto-, sin que le reprochen (ya no hablo de liquidar el contrato) lo mas mínimo.

Enhorabuena a todos los visitantes, excepto a aquellos con alguna minusvalía, ya que el ascensor solo les alcanzará al restaurante (todo ejemplo de gestión pública de un espacio), pero no a la pasarela mirador (tal como dieron la noticia en Radio Sevilla el pasado viernes, aunque minutos mas tarde –supongo que tras el toque telefónico correspondiente- la modificaran para hablar de las bondades de las vistas hacia la Cartuja) con vistas hacia el conjunto monumental de La Ciudad.

Enhorabuena pues a todos, que podremos disfrutar un espacio privado como público ¿o será al revés? después de 37 años, otros tantos estará hipotecando las arcas municipales. Pensarán que tampoco hay problema, que para eso está el plan de recaudación municipal en forma de plan de tráfico está en marcha. Eso sí, cuando hay que apretarse, salta el sempiterno "acorde a los tiempos de crisis que corren".

El malestar de este visitante no es con su arquitectura (me gusta el resultado), ni sobre su idoneidad (considero que en la Encarnación era necesaria actuación emblemática); solo quiere mostrar su indignación (llevaba mucho tiempo callado), sobre esta canallada de gestión, que sacaría en cualquier lugar los colores a los políticos. Aunque no en esta Bendita Tierra: aquí solo sacan pecho…ante una ovación generalizada.

Para bajarse en la próxima vamos…