En esta Hermandad este año se cumple una efeméride que puede pasar desapercibida dentro del baile de aniversarios en que nos vemos sumergidos. Se cumplen 100 años de la hechura de las imágenes secundarias del misterio de la Coronación, obra del escultor Joaquín Bilbao, bajo la dirección de Muñoz y Pabón.

Quizás eclipsado por su hermano, el pintor costumbrista Gonzalo Bilbao (todos tenemos en la retina su cuadro “Las Cigarreras”), parece justo darle el sitio que se merece dentro de los artistas locales. Joaquín fue discípulo del malogrado Antonio Susillo, quien nos dejara su más bello recuerdo en las manos de la Virgen de la Amargura. Tras la muerte de éste, complementó su carrera viajando por Francia y otros países de Europa, donde el referente en la escultura era Auguste Rodin. Fue un artista de un estilo naturalista, muy polifacético, cultivando distintas artes. No obstante destacó como escultor con obras con el Rey San Fernando de la Plaza Nueva, o el grupo escultórico del apostolado de la puerta de la Asunción de la Catedral. Incluso colaboró con Talavera Heredia en aspectos de la transformación urbanística de La Ciudad (como la Plaza del Triunfo), del primer tercio del siglo XX.

De su vertiente de imaginero solo tengamos dos referentes en nuestra Semana Santa. El primero fue un polémico Cristo Atado a la Columna de Las Cigarreras, y el segundo este misterio de la Coronación. Quizás el episodio con el Cristo de Atado a la Columna, sustituido por el actual de Francisco Buiza, terminó por eclipsar la figura de este artista. No son quizás sus formas las que mas encajen con ese “estilo sevillano” que tiene el don de tocar, sin excesivo criterio, a determinadas obras dándoles el beneplácito del sentir popular.

Mas al contrario, sus formas beben mas de otras corrientes externas, que evitan ese viciado “barroquismo sevillano” que tras retroalimentarse una y otra vez a base de copias acaba viciado, conformando una especie de “horror vacui” falto de contenido. No es de extrañar que no acabara triunfando. En el Misterio de la coronación pueden apreciarse influencias expresionistas algo alejadas de la corriente regional-costumbrista que reinaba por entonces. Abrir la mente por entonces viajando por Centro Europa sería algo definitivo en este estilo, entrar en contacto tanto con los grandes maestros, como con las nuevas vanguardias. Quizás de alguna de sus visitas al Louvre se quedó marcado la impresionante pintura de Tiziano “La Coronación de Espinas”. A este visitante desde luego fue lo primero que se le vino a la mente al contemplarlo (por curiosidad, se encuentra en la misma sala que la Gioconda).

Este Misterio es una obra, una mas, que pasa desapercibida dentro de la vorágine de Patrimonio que compone nuestra Semana Santa. Lo cuál la hace más grande, al dar esa posibilidad de descubrir pequeños tesoros y, por que no decirlo, la Historia que está detrás de ellos. Dudo mucho que cualquier medio de información cofrade trate esta Cuaresma sobre Joaquín Bilbao. Eso si, dentro de tres jueves, cuando presenciemos ese regalo para los sentidos y el corazón que es contemplar la Cofradía del Valle, a medida que empiecen a intuirse la voz de los niños cantores, a vislumbrarse el reflejo de los “espejitos” y, entre una nube de incienso, se nos aparezca el Misterio de la Coronación, será cuando entendamos que La Ciudad le esta rindiendo su merecido y particular homenaje todos los Jueves Santos desde hace 100 años.

9 comentarios:
Ni idea de todos estos datos que das de Joaquín Bilbao. Evidentemente la prensa morada anda más ocupada en la vertiente "Sálvame" de las Hermandades que de profundisar en estos datos tan importante para nuestra cultura.
Muchas gracias, saludos y un abrazo
Los dos últimos párrafos los suscribo. Aunque a veces esta hermandad me gusta y no a partes iguales, siempre me pareció originalísimo ese misterio. No sé si será por la vinculación a la universidad vecina pero la relación de esta corporación con las artes plásticas es un sello. La colección de paños de Verónica que han logrado reunir es una joya…
Volviendo a los Bilbao, puede que el escultor quedara eclipsado por el pintor, pero tengo la suerte de decir que cuento con un pequeño grupo de amigos admiradores de este misterio expresionista, ha sido una alegría saber que también tú aprecias esta composición.
Sobre el vicio del barroquismo sevillano habría que hablar muuuuucho, te la apunto.
Kisses
Gracias por penetrar en lo verdaderamente importante del arte de Sevilla.
Para mi forman parte de las experincias personales que me gusta gozar con la tranquilidad que se merece cada año. Ambos pasos de misterio pero especialmente el de los espejitos...
Saludos
Antonio
No siempre lo desapercibido o menos notorio carece de significado ni emoción. Como siempre ilustrada lectura de tu blog. Un abrazo.
Conocía al autor pero no su obra. Me gusta mucho la Hermandad del Valle porque aunque la Virgen atraiga todas las miradas, es una hermnadad muy completa y señera, y como apunta gata Roma sus pasos son originales pero no rompedores, son reminiscencias de otras épocas que la hermandad ha sabido mantener.
Saludos.
Lección de arte en toda regla la que nos acabas de dar; punto y aparte en la tarde del Jueves Santo.
Un saludaso.
Espero que tuvieras una estación de penitencia maravillosa.
Pude disfrutar de varios momentos con tu hermandad. Siempre maestra.
Y en una de estas oportunidades compartí plaza de El Salvador con tu colega de profesión.
Antonio
SALUDOS !!BELLEZA DE FOTOS Y MEJORES COMENTARIOS¡¡¡¡
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