
Por partes: en las bases para el concurso de este año la temática pretendía homenajear el centenario del primer vuelo en Sevilla; con esto ya era ser de esperar un motivo diferente en el diseño.
A todo esto ya se observaba cierta tendencia a nuevos diseños para la portada, en ediciones pasadas del concurso. Interpretaciones del baile por sevillanas o los volantes del traje de gitana daban imágenes distintas para solucionar la portada
Así la portada del 2010 que ha sido calificada de rupturista, rompedora, vanguardista, etc.…rinde homenaje a la efeméride incluyendo una réplica del avión (nada de metáfora o interpretación) y la serigrafía del número 100 sobre el símbolo del NO8DO. Desde luego este visitante se muestra impactado ante tanta modernidad.
Pues sí, modernidad es lo que se nos ha vendido. Que la portada del 2010 será diferente, nadie lo duda. De hecho mi enhorabuena al autor ya que resulta muy agradable a la vista. Pero de ahí a que sea moderna va un trecho largo. Un homenaje bajo el punto de vista de este visitante, debe ir mas orientado a una interpretación, un guiño, una abstracción de la efeméride que se trate. No debe quedarse en una maqueta de un avión colgada de parte de la heráldica de La Ciudad. Realmente parece mas un homenaje al Ayuntamiento; que lleva hasta los colores institucionales (falta un lema tipo, “Feria de Abril, la feria de las personas”). Por cierto, con este diseño, se podrán celebrar todas las efemérides que se deseen, basta con sustituir el avión por el elemento centenario en cuestión: un ordenador, un automóvil o un tirador de cerveza.
Claro que hablamos de Sevilla, y su feria. La imagen de la feria es costumbrista ante todo; forma parte del producto. Esto no implica que la portada tenga que ser una copia desafortunada de algún elemento de la arquitectura autóctona -como la de la edición de este año (de los toros a la feria, o algo así)-. Un estilo moderno puede interpretar estas bases, adoptando ciertos cánones, y fruto de ello lograr un óptimo resultado. Pero una reproducción literal de conceptos no puede ser en la vida un estilo moderno. Y si nos ponemos extremos, tampoco rupturista, porque la portada del 2010 se limita a copiar.

Como siempre recurro a la hechos antiguos, trayendo alguno de los primeros diseños de portadas. Sirve como ejercicio de reflexión ver que 50 años después, la portada que nos ocupa sea calificada de moderna. Ejemplos de los años 50-60 esbozaban cierta interpretación vanguardista del costumbrismo.


Poco se ha avanzado en estos años, es una realidad. Tanto que el no seguir la misma línea de mimesis de edificios y motivos regionalistas puede confundirse con un estilo moderno.
Claro que, conociendo lo mimbres del cesto, a lo mejor tenemos que darnos por satisfechos y aceptar como tal este nuevo diseño de portada, eso si tras un terrible “esfuerzo” de apertura de mente.